12.19.2006

Un martes de un diciembre

¿Por qué ser indiferente? ¿Por qué no ser solidario? ¿Por qué olvidarme de mi pueblo? ¿Por qué olvidar aquellos que lucharon por una nación justa? ¿Por qué no seguir su ejemplo? ¿Por qué tengo que quedarme inmóvil ante la desigualdad, la injusticia, ante el abuso, ante la burla? ¿Por qué bajar la cabeza? ¿Por qué dejar que la corrupción, el clientelismo asesine mi nación? ¿Por qué no Luchar?

Un Distinguido latinoamericano llamado Ernesto Guevara, dijo “Seamos realistas y hagamos lo imposible". Tenemos que hacer lo imposible para volver a poner a Quisqueya en la senda de la prosperidad colectiva, en la senda donde la niñez se pueda desarrollar, donde se pueda formar familia, donde nuestros abuelos/as se sientan seguros, donde se pueda vivir con orgullo y se pueda morir con dignidad.

12.11.2006

Los “demócratas” inspeccionan los bateyes

El periódico El Caribe publicó el domingo una información titulada “Legisladores de EE.UU. alarmados por bateyes”. La situación en estas comunidades (que es penosa) no me asombra porque todos aquí sabemos como viven los haitianos, y como son explotados por dos o tres familias dominicanas que han hecho su fortuna sobre una base esclavista.

Pero lo que me llamo la atención fue el “asombro” (cómico por cierto) de los distinguidos y autoinvitados legisladores, y el llanto que les provocó dicha situación.

Unos de los personajes llamado Elliot Engel, también jefe de la esta misión “humanitaria” (como todas las intervenciones del gobierno gringo), dijo que iba a rendir un informe a su congreso sobre la situación (inhumana) que viven los haitianos en los bateyes dominicanos.

A esta parte es que me quiero referir, porque es una oportunidad para que el gobierno dominicano y el haitiano, aproveche las “bondades” de los yankees. Como ellos ya estarán enterados de nuestra realidad, podrían implementar algunos programas que modere las condiciones de vida de estos seres humanos.

Podemos comenzar con un programa de infraestructura por ejemplo: construcción de viviendas modestas, calles, aceras, escuelas, clínicas de atención primarias, centros deportivos, acueductos e iglesias.

Una aclaración. No sería delicado que todos los recursos económicos los aporte el gobierno de los Estados Unidos (aunque debería), esto puede coordinarse con el gobierno dominicano, embajada haitiana en el país y con las empresas que explotan a los haitianos, para que cada uno aporte su granito de arena.

Como tenemos un problema grave con el suministro eléctrico, sería conveniente un programa de energía alternativa como los paneles solares.

Bueno, las ideas son interminables, el delirio mío también, así que le pido que me dejen soñar por lo menos este ratito, y creer en la buena voluntad.

Sea cual sea la voluntad las autoridades gringas deberían ser consideradas con lo que hacen y dicen, nosotros hemos tenidos suficiente de ellos, de sus intervenciones, de sus manipulaciones y de sus imposiciones políticas y económicas.

Todavía tenemos mucha sangre de sus fuckin’ intervenciones, de su doble moral y de sus constantes farsas. Repugnante siempre serán las declaraciones pocas delicadas de los oportunistas yankees en la Quisqueya.

Por último, las autoridades dominicanas deben de asumir su responsabilidad, ser claros y celoso con nuestra Patria, esa es su labor.

11.16.2006

Verizon tiene que pagarle a ella a él y a mí

Unas de las debilidades que identificó Orange en el mercado de las telecomunicaciones, específicamente en los teléfonos inalámbricos, fue que las empresas que ofrecían este servicios, cobraban un servicio que no proveían.

Para ser mas explícito, teniamos empresas estafadoras.

Se tenía la percepción que era difícil entrar a competir con las empresas de telefonía instaladas en el país. Codetel que luego paso a llamarse Verizon, parecía imbatible y esta percepción se afianzo mas con la entrada de Tricom y Centennial, las cuales no marcaron diferenciación que permitiera posicionarse ante aquel monstruo.

Años después la empresa Orange se instala en nuestro país con una estrategia mercadológica clara y bien segmentada; producto de investigaciones de mercado que arrojaron la existencia de un segmento desatendido y con potencial. Todo el esfuerzo de marketing lo concentraron en los jóvenes, y quizá lo parte mas certera de la estrategia fue diseñar productos para cada necesidad, es decir que cada joven puede tener acceso al servicio y este a la vez fuera sostenible. Entiendo que esta fue la clave, ya que es un segmento donde una gran parte depende de sus padres.

Orange revoluciono este mercado y hoy la gran mayoría de los dominicanos estamos comunicados y localizados.

En lo adelante la pauta la marcaba Orange, por ejemplo: 1) una llamada que realizamos y no es tomada, no se cobra y 2) solo se cobran los segundos hablados.

En cambio Verizon (Codetel) cobraba sin importar que la llamada fuera tomada y para colmo, facturaba segundos no consumidos. El redondeo.

Hoy la empresa Verizon (Codetel), que es la mas grande de este sector tiene un conflictos con las la Dirección General de Impuestos Internos (DGII). Esta última exige pago de un impuesto, ya que Verizon fue vendida a la empresa mexicana American Movil.

Las fundaciones y las asociaciones que trabajan con los derechos del consumidor e Indotel, deberían exigirle a Verizon que aparte de lo que tiene que desembolsarle al Estado, saque otra partida para todos los dominicanos que hemos pagado 10, 15, 25, 35 segundos, como si fueran un minuto.

Luego de tantos años de estafa, Verizon tiene una campaña publicitaria donde nos dice que ahora no van a redondear los segundos. No sé si es que entiendo mal, pero cada vez que escuchaba esta campaña lo que entendía, era: “ya no vamos a robarte mas, te vamos a cobrar solamente lo que consumes”.

Esto se puede ver como chistoso, pero no lo es. Haciendo un pequeño ejercicio podríamos ver la dimensión de la ratería. Imagínese que 200,000 dominicanos, en un solo meses pagaron 75 pesos a Verizon, sin este haberlo ofrecido, y tenga la seguridad que pagábamos mucho mas. Si multiplicamos estas cifras tenemos como resultado RD$15 millones neto, sin poner un peso, limpio y robao´. Para que sigamos viendo la magnitud de hacer negocio con un pueblo desamparado, multiplique esos 15 millones por 12 meses, y tendremos la humilde suma de 180 millones de pesos al año, y vuelvo y repito, estoy siendo humilde con las cifras.

Cuantas escuelas se podrían reparar o equipar con esos pesitos.

Lo cierto de todo esto es que fuimos estafado por años y esos chelitos que pudieron servir para brindarle un helado a mi novia o mi madre, lo esta disfrutando un ladrón “legalizado”.

11.13.2006

República Dominicana o Quisqueya

El señor Henry Castillo le envió una carta al director del periódico Hoy, proponiendo cambiar el nombre del País. Me parece interesante su planteamiento. Publicado el 05.11.2006 en periódico Hoy.

CARTAS (CAMBIO DE NOMBRE)

Señor director:
Por un error histórico se le puso el nombre “República Dominicana”, a nuestro territorio. Se trata de un término genérico fruto del capricho o la improvisación de quienes lo oficializaron e incluyeron en la primera Constitución. Regularmente todos los países son repúblicas, de modo que esta expresión está demás.

El término “dominicana” es el gentilicio femenino de dominicano, razón por la cual nos confunden con Dominica, o en otros casos con Haití. El nombre es la principal razón por lo que somos poco conocidos en tierras extranjeras, a pesar de ser la primera tierra que pisó Cristóbal Colón, tener la primera universidad de América y la catedral primada, a parte de las playas y el clima.

Quisqueya es el nombre que debíamos llevar, pues además de ser un término hermoso, corto y pegajoso, nos conecta con nuestros primeros pobladores que llamaron así a esta tierra. Usualmente este nombre es empleado para designar empresas e instituciones. No es casual que nuestro himno patrio hable de Quisqueya o quisqueyanos en varias de sus estrofas, y no de dominicanos.

Pido el apoyo de diferentes sectores incluir este aspecto en la Reforma Constitucional y reivindicar un nombre que nos conecta con nuestros ancestros y permite una clara identificación del país en suelo extranjero y que redundará en grandes beneficios económicos, especialmente para el turismo. En vez de decir “Made in Dominican Repúblic”, podemos decir “Made in Quisqueya”.

En espera de su atención,

Atentamente,
Henry Castillo

11.06.2006

Bob Marley and the Wailers



Si mi vecino de Puerto Plata se tropezara con este blog se sorprendería del efecto que produjo en mí, su fascinación por la maravillosa y mágica música Jamaiquina llamada Reggae.

Un domingo a las 10:30 a.m. era común escuchar las melodías de THE WAILERS perdiéndose entre los almendros y encontrándose con aquel océano Atlántico que tomaba aquellas ondas rítmicas para darle vida a sus espumosas olas.

Era un ambiente utópico, donde todo era parte de todo de manera perfecta. Los colores de la música eran los mismos de la costa, el caminar de los caminantes se moldeaban al poder del Reggae, se agudizaban los sentidos, ver, oír, tocar, era mas que placentero. El yodo imperceptible, regresaba; el paisaje era la melodía, como si uno fuera resultado del otro; el verde de las hojas era brillante, los cocoteros ondeabas al compás de las cuerdas de un melódico bass caribeño. Magnify.

Mi primer encuentro con el líder de THE WAILERS, Bob Marley, fue un poco traumático, pero fue la chispa para conocer un poco de este mundo lleno de misticismos, rebeldía, libertad, nacionalismo, fraternidad y compromiso.

Una noche salí al patio (no recuerdo a que) y miré hacia la casa de mi vecino, me encontré con una gigantesca imagen que cubría toda la parte de la pared que se podía percibir a través de las ventanas. No tuve otra opción que darle paso a la agilidad que produce el terror y en segundo estaba de vuelta en mi habitación, ansioso por la llegada del día.

El día que ansiaba llego y lo primero que debía hacer, lo hice. Salí al patio a ver si todavía estaba allí dicha imagen, la cual hoy 14 años después la recuerdo como si hubiese sido anoche.

Los dreadlock dominaban el inmenso póster, acompañado de unos ojos tímidos y un rostro que reflejaba la vida de un niño de Trench Town (Ciudad del foso), el barrio más pobre de la capital de Jamaica, lugar donde vivió junto a su madre.

Lo que me espanto, luego me causo simpatía con cierto grado de tristeza. Así inicio una relación con un señor que murió dos años después de mi nacimiento, encontrando en él orgullo por su tierra, por su color, rebelde, libre, solidario y amante de su mama África.

Marley junto a su compañero y músico Peter Tosh (asesinado en el 1987), difunden por todo el mundo su música y con ello el movimiento Rastafari, convirtiéndose en líderes mundiales de la raza negra.

En el 1975 participan en la política realizando un concierto para difundir los mensajes espirituales y sociopolíticos de sus canciones, en este evento participaría el primer ministro jamaiquino Michael Manley.

Al anunciar la realización del evento en un momento donde la seguridad ciudadana era inexistente y, adornada con 200 muertos político en la campaña electoral, recibe amenazas de muerte, pero asume el compromiso, el cual le cuesta un atentado donde él y su director son heridos supuestamente por seguidores de Edward Seaga candidato a primer a ministro de su natal jamaica.

Otras versiones señalan que la CIA estaba atrás del viejo Bob, ya que lo consideraban un desestabilizador de la gobernabilidad en la región del caribe.

"El sistema está matando a la gente, así que tenemos que matar al sistema". Bob Marley

Dos días después del atentado y con un brazo herido el rey del Reggae sube a tarima e inicia su esperando concierto con 100,000 espectadores. Con la canción “War” da inicio al histórico evento. Esta canción es un fragmento de un discurso pronunciado en las Naciones Unidas por Hailè Selassiè, emperador de Etiopía (1930-1974) y líder espiritual de los Rastafari.

Robert Nesta Marley, como era su verdadero nombre, sale de su país en el 1975 por razones de seguridad, estableciéndose en Inglaterra. En el 1978 vuelve a su país donde realiza el "One Love Peace Concert", evento donde los enemigos políticos Michael Manley y Edward Seaga se saludan frente al público presente. Días después Naciones Unidas le entrega una medalla de la paz.

A los 36 años el viejo Bob, se encuentra con la muerte, luego de luchar con un cáncer que le tomo desde las piernas al cerebro. El 11 de mayo del 1981, 6 años después del atentado, muere en Miami, junto a su madre.

Sus últimas palabras se las dijo a su hijo Ziggy Marley (hoy cantante), "El dinero no puede comprar la vida".