11.12.2007
7.20.2007
¿Qué nos ata?
Pertenezco a una nación llamada República Dominicana, algunos la llaman Santo Domingo y otros Quisqueya. Soy de allí, del África indomable, del Europa colonizador, del aborigen ingenuo, soy eso, caribeño, hijo de montañas y mares, de alcohol y humo, simplemente isleño, insular, del centro de América, de un pueblo nuevo, de una historia corta, pero inmensa en valor y amor.
Un 5 de diciembre cambio el rumbo de mi tierra, inicia la cristianización, la abolición de lo propio y la inserción de lo ajeno. Desde aquellos días de confusión, sometimientos, de gritos y ansiedad, la lucha en contra de la explotación y la discriminación no ha cesado, solo se ha disgregado por momentos y congregado en otros. Ciclos, para no desmembrar a un pueblo, ciclos necesarios de respiros para no sucumbir lo poco o mucho que se ha construido.
Todavía no llegamos a las metas, la búsqueda de la libertad, de una identidad e igualdad fue, son y serán el motor que nos permitirá en algún momento hermoso, consumar lo tantas veces iniciado. Nada fácil lograrlas. Avanzar hacia ellas, sacrificios, lágrimas y sangre de mujeres y hombre valientes nos ha costado, pero hemos heredado un legado que nos toca encaminar y fortalecer.
Ir, rescatar, entender la dimensión de la acción, entrega y pensar de nuestras mujeres y hombres mancipados de cuerpo y libres de alma, es lo único que nos garantiza subsistir y vencer esta pobreza de solidaridad, esta desigualdad excusada, ignorada y aprovechada.
Juan Pablo Duarte, Maria Trinidad Sánchez, Gregorio Luperón, Minerva Mirabal, Francisco Alberto Camaño, Amaury Germán Aristy, Florinda Soriano Muñoz (Mamá Tingó)… podríamos llenar este espacio de valientes dominicanos. Ellos cumplieron. Por su arrojo hoy gozamos de un territorio propio, solo nos falta ordenarlo y asearlo.
Me pregunto qué sería de nuestro país si en los hogares, escuelas y el Estado como ejemplo, promoviera hasta el cansancio la vida de estos dominicanos. Qué pasaría si interiorizáramos desde nuestra niñez a nuestros patriotas Dominicanos. Qué pasaría si conociéramos lo que somos y de donde venimos.
Solo se cuida aquello que entendemos como propio y estamos conciente de su valor y costo.
Esta, nuestra bella y brava tierra, necesita que la reencontremos con su esencia, tenemos que salvarla y salvarnos, sacudirla de los parásitos, presentarle las ideas de Duarte y recordarle el porque de su existencia.
La opción es arriesgarnos, construir una alternativa que rompa con este engañoso statu quo, que nos tiene complaciente y conformista. Mientras éste sistema de partido perversos e indolentes continúen como carroñero, alimentándose del hambre y la miseria, nos seguirán arrastrando a una desmoralización colectiva. "La corrupción nos pasa por el lado la saludamos y compartimos con ella, el clientelismo es nuestra salvación, el honrado es un raro (pendejo) y el ladrón nos resuelve".
Es necesario una nueva corriente política que nos reencuentre con la dignidad, la honradez, con el orgullo de ser hijo de esta perseverante nación, que entienda que debe dar y facilitar las herramientas para promover y construir una sociedad conciente, activa y fiscalizadora.
Caminemos hacia un país de todos, donde se pueda vivir con dignidad.
Señor secretario
Con todo el respeto Señor secretario de Interior y Policía, creo que Usted tiene que tratar de frenar algunos impulsos. Ofrecer declaraciones por la simpleza de que se debe decir algo en alguna coyuntura y/o momento, no es un asunto serio. Es difícil imaginarse que la medida de iniciar un desarme de la población sea por las personas con licencias vencidas. Me parece que se esta iniciando como el crustáceo llamado cangrejo, “de tras para-lante”. Los últimos deberían ser aquellos que por una u otra razón no han podido normalizar sus permisos.
Nueve o diez millones de dominicanos estamos en peligro cuando salimos de nuestros hogares y lo peor es, que estando en ellos se corre el mismo peligro.
Nueve o diez millones de dominicanos estamos en peligro cuando salimos de nuestros hogares y lo peor es, que estando en ellos se corre el mismo peligro.
Ayer me entere de un caso que me traslado al momento donde Usted anunció el desarme a los que no han renovado su licencia de porte y tenencia. Desde ese día estoy tratando de buscarle la lógica a dicho anuncio, y a lo único que he llegado es a lo absurdo de la medida, a lo ilógico e irrazonable de iniciar un desarme por aquellos ciudadanos que no han podido renovar sus permisos. No estoy en desacuerdo con el desarme, pero entiendo que el inicio debería ser por aquellos individuos fichados y bien conocidos por los destacamentos de los barrios/sectores.
Este pueblo esta desamparado de autoridades responsables. No parece seria su intensión, piense bien lo que dice y pretende hacer, Usted no esta vendiendo dulce en la México con Leopoldo, Usted es el secretario de Interior y Policía de la República Dominicana, respete a los ciudadanos que andamos en las calles solos, y que nuestras familias nos esperan al final del día. No todos tenemos el privilegio de andar con una escolta abultada.
Le cuento el porque de mi traslado a su declaración. Ayer, al lado de su oficina, un adolescente de trece años intento atracar a unas jovencitas con un revolver 38, unas de ellas trato de defenderse y el joven le disparo pero por suelte esa casilla no tenia bala, y pudieron agarrar al niño. El revolver solo tenia una munición, la “ruleta rusa” salvo a esta joven.
Ahora secretario, yo me pregunto, ¿De que desarme me hablan ustedes? Imagínese dicha escena por un minuto. ¿Que es lo que ustedes están haciendo?, ¿Cual es su función? ¿Llamar a los tiene su arma regulada, para luego de decir que incautaron miles de armas de fuegos? Mentira, en su patio andan los chamaquitos atracando con revólveres. ¿Que les parece su gestión? ¿Que tal sus medidas anacrónicas? Póngale frente a los que están atemorizando a esta sociedad y deje de irse por la tangente y por lo fácil, esta bueno de bulla y bulto.
Escuche los llantos permanentes de madres y padres dominicanos que pierden a sus hijos por la inseguridad que reina en nuestro país. Está bueno de estas escenas dolorosas. Trabajemos por la seguridad, desarmemos a los delincuentes, no a este pueblo trabajador, hoy preso por la incertidumbre.
Me despido con todo el respecto que se merece.
5.10.2007
Senderos de Traición
Estos días que he pasado en mi casa (de licencia médica) hice algunas “regresiones”, en unas de ellas me reencontré con mis siempre amigos y compañeros de infancias H del S, y decidí compartir aquellos senderos de traición, cuando nos sometíamos a los mismos colores, cuando los ojos se nublaban e íbamos al espacio exterior en busca de no pensar más de un segundo en ella, en aquello o en los demás. Pero siempre llegaba la magia de la noche con todos sus duendes, que lo único que provocaban era combustión. Pero bien, uno no se podía arrepentir de lo ya hecho, además, éramos fuertes nadie nos podía tocar, la distancia las acortábamos… Con todo esto añorábamos cuando nuestras guías se iban al salir la estrella mayor. Maldito Duende. ¿Recuerdan el cuadro II? Los ojos iban tras el ¿Algo se ha iluminado? Las figuras danzaban, sus miradas, sus colores, como se agradaban. Los cuerpos perdían el peso. Se nublaba la situación. En la costa todo esto era normal, era nuestra vida, aquí estamos rodeados de miradas que ocupan otras vidas, y las suyas no se a quien se las dejan. Me parece que la falta de yodo, que nosotros tenemos en cantidades industriales, a estos personajes les hace falta. El cuadro II.
Ahora no perdemos un segundo en pensar en lo esencial y los instantes se dejan pasar. Creemos que todo lo sabemos (mentira) y parece que la circunstancia que rechazábamos si pudo cambiarnos. También se perdieron las oraciones, parece que las respuestas se escasearon, o no es tarea fácil satisfacer 7 mil millones de planetarios hambrientos de amor, de solidaridad, de hermandad, etc. El arrepentimiento se lo digerió las decisiones, todas se pueden defender, se pueden justificar, es mas, aquellas a las que te oponías con tus amigos, familia o en publico, puedes llevarlas de negras a blancas o de blancas a negras, y nada, solo es otro momento. La coherencia se extinguió. No hay oración.
Siempre pensé en construir mi senda, caminar por donde he soñado y encontrar la que me lleve a una nueva vida llena de aventuras que no permitan el regreso. Solo por una vez, una senda, lo que siempre soñé hacer, construir una senda que pueda recorrer. Dejar el disfraz que me permite sobrevivir en esta adversidad y encontrarme con la poca razón que cuide. Allá no seré tartamudo, con mi escaso valor que también pude conservar, me permitiré cruzar a la otra vida. Senda.
Siempre fue maravillosa su entrada, muy despacio, porque siempre le comente que fuera pausada para que nadie escuchara sus pasos. Luego de su obediente y magistral aparición lo cierto era lo único que podría suceder. Los besos se los dejábamos a los enamorados y esa noche ella no era mas que otra de las mercancías que consumían mi soledad. Dejaba en sus manos lo que habíamos acordado, lo nuestro se me iba olvidar en aquel momento y unos cuantos billetes cambiarían de billetera. Pero siempre respete su función, admiraba su valentía. Ella ya no es mercancía para mí, ni yo soy su medio de producción, es la que mejor me conoce. Los sueños se apoderaron del deseo y este se eternizo. Con nombre de guerra.
Todo se olvida al despertar una vez más. Sólo puedo soñar entre arena y espuma. De regreso. Despertar.
Esto es un regalo para mi broth Fernan
que cumplió año el pasado 28 de abril. Se le quiere.
2.05.2007
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
